La polémica columna de Vladimir Villegas: Cuando un pueblo llora a un Pran

  • Martes, 02 Febrero 2016 20:29
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El periodista, Vladimir Villegas, publicó un artículo de su autoría, titulado “Cuando un pueblo llora a un pran” en el cual hizo una serie de consideraciones a propósito de los actos fúnebres que se le realizaron a Teófilo Alfredo Rodríguez Cazorla, alias “El Conejo”.

 

En este sentido, el comunicador dio a conocer su punto de vista referente a la gran asistencia de personas que acudieron al entierro, de quien fue conocido como pran de la cárcel de San Antonio en Nuevo Esparta, y que fue asesinado en recientes días, tras recibir diversos disparos al salir de un centro nocturno en la citada región.

 

“¿Qué nos está pasando como sociedad para que veamos masivas muestras de dolor por la muerte de un pran? ¿Cuántos sucesores o equivalentes de Pablo Escobar Gaviria tenemos en nuestro país?”, fueron las interrogantes que emitió Villegas en el texto.

 

A continuación la columna de Vladimir Villegas “Cuando un pueblo llora a un pran”:

 

La noticia y sus secuelas todavía siguen acaparando la atención en nuestro país. El asesinato del pran o, si cabe el término, ex pran de la cárcel de San Antonio en Nuevo Esparta, un individuo apodado El conejo, abrió las puertas para que se planteara nuevamente el problema de la violencia carcelaria. Sus subalternos y compinches de ese centro penitenciario pretendían que el cadáver fuese llevado al recinto carcelario para rendirle un homenaje post mortem, cosa que las autoridades rechazaron.

 

En consecuencia, fuertemente apertrechados con armas de alto calibre, decidieron disparar generosas ráfagas desde el techo, en una acción que fue captada en un video. Todo esto sin que ninguna autoridad pusiera orden en aquella locura digna de una película. Ese video le ha dado la vuelta al mundo, e incluso obligó a que las autoridades penitenciarias anunciaran una requisa y otras medidas. Lo cierto es que no es ninguna novedad que los presos estén armados. Ya eso es parte de la terrible historia de impunidad a la cual asistimos los venezolanos.

 

Lo que sí me impactó y me impresionó fue el masivo cortejo fúnebre que acompañó hasta su última morada al Conejo. Fue una manifestación popular de duelo, en medio de música vallenata, según recogen vídeos que también circulan profusamente por las redes sociales.

 

Y luego de ver eso vienen las preguntas de rigor. Por ejemplo, ¿a causa de qué un delincuente es homenajeado de esa manera y con tamaña concurrencia? ¿Habrá alguien dedicado a estudiar este fenómeno? ¿Qué nos está pasando como sociedad para que veamos masivas muestras de dolor por la muerte de un pran? ¿Cuántos sucesores o equivalentes de Pablo Escobar Gaviria tenemos en nuestro país?

 

Esta movilización masiva de despedida al pran en cuestión revela, en mi criterio, el fracaso de nuestra sociedad y particularmente del liderazgo nacional no solo en la lucha contra el delito sino en la creación de un clima favorable para que los jóvenes de los sectores populares vean en la educación y en el trabajo honesto y dedicado una alternativa de futuro. Los pranes, tanto los de las cárceles como los del barrio son modelos para muchos muchachos que no tienen otra referencia más cercana y atractiva. Que están desempleados o no ganan un salario realmente digno. Que no ven en la escuela una fuente ni de conocimientos ni de oportunidades. Que carecen de apoyo en sus círculos familiares, por la ausencia temporal de la madre, ocupada en sus propios quehaceres y en la búsqueda del pan en la calle, y en muchísimos casos por la ausencia total de la figura paterna.

 

¿Qué hicimos y qué dejamos de hacer para que llegáramos a ese nivel de descomposición social? ¿Cómo vencer la violencia y el culto que se le rinde? ¿Estamos preparados para ello o debemos resignarnos a caer a otros niveles de degradación social?, ¿cuáles fueron los componentes o el déficit en el discurso político que contribuyeron a que hoy un pran, fase superior del delincuente, merezca ser reconocido como líder no solo entre los miembros de su banda sino entre un sector social que en lugar de temor siente admiración y quizás hasta envidia?

 

Tal vez a estas alturas no tenemos ni idea de cuanto estamos a merced de estos nuevos fenómenos que tienen su antecedente tanto en la Colombia de Pablo Escobar y otros narcos y en el México del Chapo Guzmán, cuyos nombre e imagen ya son comercializados en gorras y franelas. Pero sin duda son casos para el análisis de especialistas y para la definición de estrategias que permitan enfrentar con éxito a una delincuencia que al parecer es más exitosa en sus políticas de captación de apoyo que muchos partidos o movimientos.

 

Seijas Núñez y Escalante

 

En días recientes fallecieron dos importantes figuras de la radiodifusión nacional, el locutor Alfredo Escalante y el empresario y ex directivo de importantes cadenas radiales José Luis Seijas Núñez.

 

Ambos dejaron profunda huella en el ámbito radial venezolano. Nuestras condolencias a sus familiares.

 

(LaIguana.TV)

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