Estos son los 8 cuentos de fantasmas más raros en el Metro de Caracas

  • Sábado, 19 Marzo 2016 14:30
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El portal DesdeLaPlaza publicó un seriado con supuestas historias fantasmales en el Metro de Caracas que queremos compartir con ustedes. Conoce más de estos cuentos del imaginario popular  de la mano del personal nocturno del sistema de transporte subterráneo.

 

1. Novia de los dientes
 

En la estación Colegio de Ingenieros existe una historia que perturba al personal de seguridad. Uno de los trabajadores narró la historia de una joven odontóloga, quien según comenta, se iba casar en un templo que queda en las afueras de la estación. Sin embargo, al llegar el día de su boda, el novio la dejó plantada y ella, en su desespero, decidió entrar en las instalaciones con su vestido de novia y lanzarse a los rieles del tren.  Recientemente, el operador detalla que “entrado el turno de la noche, haciendo el recorrido visual de las cámaras de seguridad, mi compañero de trabajo me indica que observe la cámara número 3 del andén, porque le pareció haber visualizado algo, cuando verifico, pudimos observar inmóviles la imagen de una mujer vestida de novia, caminando por los rieles de la estación, desapareciendo al pasar unos segundos”.

 

2. Paciente diabólica


En la estación Petare  se cuenta la historia de una mujer que aparece en el desahogo (descanso donde labora el personal operativo) y en la sala de primeros auxilios.  Los trabajadores relatan que se trata de una paciente, que “aparece vestida con una bata de quirófano y una vía intravenosa colocada en el brazo izquierdo”.

 

Quienes trabajan en el horario nocturno, suelen escucharla llorando y gritando “¿quién me va ha atender? Uno de los operadores comenta desde el anonimato, que la paciente diabólica -así llaman a la fantasma-, solo logra verse por medio del monitor de las cámaras de seguridad y al recorrer los pasillos de la estación se escuchan sus lamentos.

 

3. El espectro del grifo


En el baño del cuarto de la sala de primeros auxilios de la estación Chacaíto se siente y aparece un espectro que ronda en la noche. La imagen de una niña suele ahuyentar al personal.  “Era una jornada laboral normal, jamás pensé que vería eso pues no creo en esas cosas. En la noche, tras organizar los papeles decidí acostarme a dormir en la sala de primeros auxilios, apagué las luces para descansar y escuché el sonido del grifo del lavamanos abrirse. Me levanté y observé que el grifo estaba cerrado. Mi cansancio era tal que decidí ignorarlo, apagué la luz y me acosté otra vez. Al cerrar los ojos escuché nuevamente el sonido del grifo, por lo que prendí la linterna de mi celular y desde mi puesto apunte la luz al baño y al pasarla por el lavamanos observé la imagen de una niña sin rostro, abriendo y cerrando el grifo”, dijo el empleado.

 

4. El niño duende


En La Rinconada hay una especie de duende, que toma la apariencia de un niño. Y así suene descabellado, los que ahí laboran comentan que es costumbre verlo en los pasillos tratando de interactuar con el personal del metro. Aunque parezca increíble, los trabajadores detallan con naturalidad que aparece cuando el personal operativo sale a hacer las rondas de inspección, indicando que la mayoría de quienes laboran en la estación lo ha visto. “Él se deja ver”, expresa una de las operadoras. “Se te queda viendo y al correr te seguirá atormentando todas las noches; en cambio, si lo tratas como un niño él se perderá y desaparecerá en la estación”.

 

5. La Caminante


En la estación Los Dos Caminos relatan la historia que una mujer suele aparecer caminando en la oscuridad de los túneles. Un señor del área de seguridad comentó lo que espera sea su primera y única experiencia paranormal: “Una noche, mientras realizábamos el chequeo y control de acceso a la estación, para controlar los trabajadores que van a laborar en los túneles, vemos por uno de los monitores de seguridad el ingreso de una joven a las vías del tren”.

 

Impactados por lo que vieron, el encargado de la seguridad de la estación y su compañero decidieron llamar por radio a los operadores que se encontraban cerca del andén, “nosotros les indicábamos por radio y dije ‘está caminando en vías, está en las vías del tren’, pero los operadores no observaban nada y mientras pensaban que era una broma de mal gusto, pudimos ver como la mujer desaparecía en zigzag”.

 

6.  El Eco


Al realizarse las labores de cuidado en los túneles de la estación Los Cortijos, aproximadamente a las 12:00 am los trabajadores relatan que se escucha un extraño “eco”. “En las labores de mantenimiento del túnel cada cierto tiempo suelen escucharse el eco de personas trabajando en la oscuridad (… ) se empiezan a oír ruidos metálicos. Una noche escuché con claridad el sonido que emite el martillo al golpear el metal”, declaró el supervisor que no quiso dar su nombre.

 

Al evocar el suceso se le observa al trabajador el rastro de miedo por aquellos ruidos de la madrugada; sus compañeros no pensaron que era algo paranormal, por eso esperaron salir de la jornada. “Eran como a las 3:00 am, por curiosidad, nos acercamos a la zona para saludar a las personas que supuestamente estaban trabajando, sin embargo, al adentramos en el túnel, solo había oscuridad… nadie estaba trabajando”, explicó el jefe de operaciones.

 

7. El mecánico del tren fantasma


En Propatria, específicamente en los patios y talleres, un lugar donde resguardan las unidades y vagones que no están operativos, en el horario de la noche generalmente empiezan a moverse las maquinas, se encienden los trenes y se apagan las luces. “El mecánico”, como lo conocen en Propatria, suele aparecer cuando hay personal nuevo, cauteloso de cualquier cosa que suceda en los trenes inactivos.

 

8. La niña flotante


En Colegio de Ingenieros no solo cuentan la historia de la novia que pena por los rieles de las vías del tren, otro operador reveló lo que le sucedió “en una noche de jornada laboral normal”.Luego de cerrar la estación, el trabajador nos contó que se puso a descansar en la oficina, pues no había mucho trabajo a esa hora. Una vez que la gente de la estación terminó de hacer los trabajos rutinarios, de repente todos los que se mantenían laborando en primer piso, salieron corriendo y empezaron a tocar el timbre de la oficina, acumulándose en la puerta tratando de entrar, dándole golpes.

 

(TZC)

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